¿Aquí, allá y en todas partes? El problema de los plásticos en el mar

Published on July 29th, 2014

1404469168_410839_1404492903_noticia_normalHemos plastificado nuestra vida. A diario usamos bolsas, envases de bebida y comida, utensilios de cocina, juguetes. Generamos millones de toneladas de plástico y un porcentaje importante llega al mar. La contaminación marina de residuos plásticos es una de las preocupaciones medioambientales actuales porque el problema tiene carácter planetario. Aun así, hay que decir que el alcance de este problema en el océano abierto aún no está claro. Hace un tiempo, los estudios decían que la basura marina estaba aumentando, otros dicen que la abundancia es mucho menor de la que se esperaba e incluso hay quien dice que no aumenta.

Todo empieza con las historias de los vertidos de contenedores que caen al mar cargados de patitos de goma y de zapatillas deportivas. Estos objetos flotantes ayudaron a los científicos a estudiar los patrones de circulación oceánica. Pero estas historias tan románticas tienen, hoy en día, otras lecciones. Las zonas donde se concentran la mayor parte de los desechos de plásticos se encuentran en latitudes subtropicales y están asociadas a convergencias de las corrientes superficiales, como el Pacífico Norte. Está claro que los plásticos siguen las corrientes físicas y se concentran. Se esperaría que la contaminación de plásticos en los giros oceánicos aumentase a medida que aumenta su uso, pero hay estudios que dicen que los desechos de plástico ya no aumentan y de hecho, en los últimos años, se han estabilizado. ¿Esto contradice la tendencia del aumento de las poblaciones humanas y el uso de plástico? Bien, en muchos lugares del planeta la tendencia es eliminar su uso, pero… ¿Qué pasa en el mar? ¿No hay un aumento claro de plásticos? ¿Los estudios son contradictorios?

Las corrientes oceánicas que transportan los plásticos, la radiación solar, la acción de las olas y los vientos superficiales hacen que los desechos de plástico se rompan en fragmentos cada vez más pequeños.  Los restos antiguos en el mar son piezas muy pequeñas, que no se parecen a las bolsas, botas y botellas que se tiraron. Estos pequeños fragmentos de plástico son conocidos como microplásticos, que flotan justo por debajo de la superficie del mar y pueden llegar a durar cientos de años.

Las cantidades de microplásticos en el océano no son nada fáciles de detectar ni de cuantificar. Los microplásticos no se ven desde el espacio con satélite y cuando se intenta averiguar cuantos hay, aunque las redes que se utilizan son muy finas, se escapa una parte. Además, normalmente solo se muestrea la capa superficial, pero de hecho, impulsados por el viento, pueden haber más en capas más profundas del océano. De hecho, algunos organismos marinos utilizan el plástico como sustrato para crecer, y lo que hacen es aumentar su densidad y hacer que el plástico se hunda aún más de forma natural. Esto podría sacarlos de las profundidades muestreadas. ¿Falta una fracción importante de microplásticos y no sabemos dónde está?

Así que el resumen es que no sabemos exactamente cuántos desechos de plástico hay en el mar, sobretodo de microplásticos y no está claro qué tendencia siguen. Lo que sí sabemos es que tienen un impacto directo en los organismos y ecosistemas marinos. Plásticos y microplásticos matan o hieren a los animales que se enredan en ellos o se los comen. También se sabe que los peces que comemos pueden estar acumulando el plástico en sus estómagos, y como que los plásticos no son inertes, también sus toxinas. Y lo más importante, no se conoce el efecto de esto en la salud humana. Hay otros impactos de los microplásticos en el ecosistema marino. Los fragmentos de plásticos flotantes hacen de sustratos para organismos que viven sedentariamente. Esto permite que, organismos con muy poca capacidad de dispersión, pero adheridos a un plástico, naveguen y colonicen lugares nuevos. Y no solo los organismos sésiles pueden sacar provecho de esto, sabemos que los plásticos pueden actuar como vectores de dispersión de organismos tan pequeños como las microalgas, especies buenas y no tan buenas.

Plásticos y microplásticos, haya muchos o pocos, el problema es que no hay nada que podamos hacer para eliminar el peligro de los residuos que ya están en el mar, pero lo que sí podemos es darnos cuenta del problema, intentar reducir este tipo de contaminación con campañas de sensibilización y, tal vez, poner normas más estrictas. De momento, me parece buena idea reducir los plásticos de nuestra vida cotidiana, reutilizar y reciclar mucho.

Articulo tomado del blog “La llibreta de les idees
Esther Garcés
Departament de Biologia Marina i Oceanografia
Institut de Ciències del Mar, CSIC

Traducción: Mari Carmen Cebrián