Castells: fuerza, equilibrio, valor, sensatez y… ¡ciencia!

Published on July 1st, 2014

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Los castells son una de las manifestaciones más espectaculares de la cultura catalana. La unión de hombres y mujeres, grandes y pequeños, para un objetivo común. Fuerza de voluntad, espíritu de superación, confianza y esfuerzo permiten realizar estas construcciones humanas. Pero en los castells también podemos encontrar ciencia, y mucha. Ciencia que da explicación a fenómenos ya conocidos después de años de actividad, y ciencia que también abre nuevas líneas de estudio sobre los castells. Jaume Roset, médico, científico y casteller, nos muestra en su libro Manual de supervivència del casteller la ciencia de los castells.

3d10_fm_de_vilafrancaSuenan las gralles, empieza el castell y el casteller experimenta un conjunto de cambios fisiológicos. Son debidos al estrés, que tiene la función de preparar el cuerpo para el esfuerzo físico y mental que vendrá. Las hormonas del estrés son las catecolaminas, entre ellas la más famosa: la adrenalina. Dilatan los conductos aéreos para coger más oxígeno y aumentan la frecuencia cardiaca y la presión de la sangre, para que el corazón lata más rápido y fuerte. Así los músculos y el cerebro reciben la sangre suficiente, que les aportará oxígeno, glucosa y ácidos grasos para funcionar.

El castell más alto que se ha hecho nunca es el 3 de 10 (10 pisos con 3 personas por piso). Un castell tan increíble como este hace 11 metros de altura, pesa 8 toneladas y participan en él más de 800 personas. De éstas, el 98% se encuentran en la base constituyendo la piña, que trabaja bien compacta haciendo fuerzas de compresión para aguantar el castell. Gracias al trabajo de la gente de la piña se reduce el peso que aguantan los castellers del piso de abajo.

 

La piña es esencial pero no podemos olvidar la gran aliada del casteller: la faja. No sólo lo viste, sino que hace al casteller. En el abdomen tenemos líquido, que es incompresible. Cuando recibe una fuerza las paredes abdominales se deforman, pero si las envolvemos falcándolas lo evitamos. Así es como la faja convierte el casteller en una columna rígida, haciendo presión a la barriga evitando que el músculo salga fuera al contraerse.

La faja también ayuda a descargar peso a la columna vertebral. Sin embargo la columna puede sufrir mucho durante un castell si el peso no se repforces de la pinyaarte de forma equilibrada. La ley de la palanca nos da la explicación. Supongamos que un casteller aguanta 250kg. La fuerza que recibe es de 2.500 Newtons (N) (peso = masa x gravedad (10m/s2)). Si se sobrecargan 700N más en un hombro que en el otro, la musculatura de la columna lo tiene que compensar. Pero no es suficiente con un esfuerzo igual de 700N sino que tendrá que hacer una fuerza de 1.400N. Esto es porque el brazo de palanca de la musculatura es más pequeño. O sea, la distancia de la columna al punto del hombro dónde se genera la fuerza es más grande que la distancia de la musculatura a la columna.

Manual de supervivència del casteller, Jaume Roset.

Manual de supervivència del casteller, Jaume Roset.

Para terminar, una de las cosas que llaman más la atención de los castells son las caídas. Un 4% de los castells caen y a pesar de su espectacularidad, en poquísimos casos se producen lesiones graves. Cuando un cuerpo cae en caída libre su aceleración es la de la gravedad. Pero en los castells esto no pasa. Cuando los castellers de arriba empiezan a caer, los compañeros a los que están agarrados frenan la caída. También los pequeños choques que se producen entre ellos mientras caen absorben energía. Así, caer juntos hace que no aumente de forma lineal la velocidad de caída, sino que tenga aumentos y frenadas. Además, la piña absorbe hasta un 60% de la energía que se libera en la caída y reparte este impacto. Todo junto explica porque en la mayoría de los casos les caídas no causan lesiones.

Gracias a la física también podemos saber la energía que acumula cada casteller. Su energía potencial es igual a su masa, por la gravedad y por la altura a la que está situado. En caso de caída esta energía potencial se convierte en energía cinética, que será absorbida por la piña en el momento del impacto. Esta fórmula sirve para demostrar que los niños, aunque son los que están a más altura, no tienen tanto riesgo como otros miembros del castell, ya que tienen una masa mucho más pequeña.

Así pues, hay mucha ciencia escondida detrás de los castells, que nos explica cómo se llega a conseguir la gran proeza: que el enxaneta toque el cielo con la mano.

Redacció: Laia Torres Aribau.
Biòloga i Divulgadora Científica