MISIÓN ESPACIAL KEPLER

Published on July 25th, 2013

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Salid una noche sin luna y mirad al cielo, si tenéis la suerte de estar lejos de las luces de la ciudad, veréis cientos, quizás miles de estrellas con infinidad de colores y brillos. Contemplaréis una mezda de estrellas de diferentes edades, composiciones y distancias que conforman una pequeña parte de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Y ante este espectáculo nocturno, una pregunta puede cruzar vuestra la mente: “¿hay alguien allá arriba?”

Esta es, sin duda, una de las preguntas más profundas y trascendentales de la ciencia moderna, pregunta que aún estamos lejos de contestar. Aún así, tenemos algunos elementos científicos para valorar cómo de probable podría ser que existiera Vida más allá de los límites de nuestro planeta. Una de las claves para entender esta probabilidad es averiguar cuáles son las condiciones que la Vida necesita para originarse y mantenerse. El siguiente paso será buscar donde encontramos estos requisitos en el Universo.

De entrada, hay que decir, que aclarar cuáles son las condiciones necesarias para que se dé este milagro de la naturaleza, no es una tarea fácil, el problema es que, de momento, sólo conocemos un único ejemplo de Vida en el Universo , la Vida en la Tierra. Por tanto, cualquier razonamiento sobre las necesidades básicas que son necesarias para que aparezca, deberá basarse en la Vida tal y como la conocemos.

Dicho esto, la mayoría de científicos están de acuerdo en que la existencia biológica (tal y como la conocemos) está íntimamente asociada a la presencia de agua, sobre todo de agua líquida. La razón principal es que las propiedades especiales de este fluido lo hacen el medio perfecto para acoger las reacciones bioquímicas que sustentan la vida (¡razón básica por la que bebemos litros de este preciado líquido cada día!).

¿Pero dónde está el agua líquida del Universo? En nuestro sistema solar la encontramos en planetas y lunas rocosas con temperaturas, ni demasiado altas ni demasiado bajas. El exceso de calor haría que toda el agua del planeta hirviera y se evaporara de la superficie. Por otra parte, el frío intenso provocaría su congelación. Más de la mitad de la superficie de la Tierra está cubierta de agua líquida, y esto se debe a que nuestro planeta no se encuentra ni demasiado cerca del Sol, donde las temperaturas serían demasiado altas, ni demasiado lejos, donde serían demasiado bajas. La Tierra está justamente a la distancia óptima del Sol, en la conocida como “zona habitable”, donde el agua líquida puede darse.

Por tanto, el primer paso para buscar Vida extraterrestre sería empezar por aquellos lugares que se encuentran dentro de la zona habitable. En nuestro sistema solar, aparte de la Tierra, sólo Marte se sitúa claramente dentro de esta zona. Aunque actualmente este planeta no presenta agua líquida en su superficie, todas las evidencias apuntan a que la haya poseído en otro tiempo. Pero aunque el planeta rojo sea el mejor candidato para acoger algún tipo de Vida fuera de la Tierra, de momento, las sondas que hemos enviado todavía no han descubierto ninguna evidencia.

Por suerte, los últimos avances científicos nos permiten, no sólo buscar posibles mundos habitables dentro de nuestro sistema solar, sino que también nos permiten buscar en otros sistemas planetarios alrededor de otras estrellas »

PERO, ¿CÓMO PODEMOS ENCONTRAR PLANETAS MÁS ALLÁ DE NUESTRO SISTEMA SOLAR? Y, ¿CUÁN ABUNDANTES SON EN NUESTRA GALAXIA?

Lo desvelaremos en La siguiente entrega.

 

Redacción: Joan Garcia-Porta
Investigador Predoctoral

Institut de Biologia Evolutiva

Revisión de estilo: Clara Alarcón Padilla